Marías

Para los que admiramos a Javier Marías, y tal y como un lector de nuestra página resalta, la carátula de la edición española de Mañana en la batalla piensa en mí es igual de desconcertante como la muerte de Marta Téllez. ¿Qué hace esa mujer, yo diría una muchacha de 20 años, al lado de una cebra? Está pensativa, con una mano a la cabeza y con un rostro de preocupación, pero los que hemos leído la novela sabemos que esa imagen no tiene ninguna relación con la historia. ¿Téllez pensando en el futuro de su hijo antes de su muerte? Absurdo. Si buscamos otras publicaciones de la novela, podremos encontrar una interesante propuesta de carátulas, desde la más correcta hasta la descabellada, que incluso supera a la portada original. Dentro de las más interesantes está la que hizo la editorial holandesa Meulenhoff. Como vemos en imagen, se muestra el borde de una cama, sábanas desordenadas y un objeto negro en la parte descubierta. Desde luego, insinúa el lugar de la muerte de Marta Téllez, la causa del libro y el eje principal de la historia (para los que no hayan leído Mañana en la batalla piensa en mí, no se preocupen, dicho deceso está mencionado ya en la contratapa, aunque no debería estarlo. Además, y como ya muchos saben, Marías no puede comenzar un libro sin matar a alguien). En la portada uno puede percatarse del objeto negro sobre las sábanas blancas, unos cobertores que también dan cierto movimiento. Hay la impresión de que tanto Víctor Frances como Marta estarían en ese coqueteo previo a una relación sexual, que dicho sea de paso, nunca se llevará a cabo. Otra carátula interesante es la publicada en Estados Unidos por la editorial Harcourt Brace. Con un tono grisáceo y como si fuese un bosquejo a lápiz, vemos la mitad del rostro de una mujer y la parte superior del brazo, una Marta Téllez ahora con el cuerpo cubierto por las sábanas. La edición norteamericana es más osada que la holandesa, pues se atreve a mostrar una supuesta Téllez, y creo que con la precaución y el acierto de solo darnos una imagen de su fisonomía a medias. Aquí, a diferencia de la de Meulenhoff, Téllez estaría ya muerta o a punto de estarlo. Es una portada estática, contraria a la holandesa, pero no por ello equivocada. Menos lograda que estas dos está la de Portugal, a cargo de la editorial Martins Fontes. Dos imágenes cortadas que muestran a un hombre también con un rostro a medias. La portuguesa privilegia a Víctor que a Marta, lo cual no está mal, aunque no con el acierto debido. Las imágenes cortadas no logran cohesionarse del todo. Una misma imagen tomada en dos ángulos distintos, idea interesante, pero hubiese sido mejor mostrar un mayor contraste. Frances pensativo, cavilando tal vez la acción a tomar luego de la muerte de Téllez. ¿En el mismo departamento de Marta? ¿Pensando si llamar o no al esposo? Incomprensible es la publicada por Gyldendal, editorial noruega. También vemos dos imágenes en la carátula, pero esta vez una pintura con un supuesto hombre y unos animales que parecen caballos. Rarísima y nada que ver con el tema. Pero la descabellada, la que se lleva el premio a una de las peores carátulas hechas sobre un libro, es la publicada por la editorial italiana Einaudi. Parece que los italianos solo se dejaron llevar por el título y pusieron lo primero que estaba a mano. ¿Un gladiador? ¿Mike Tyson en versión oriental? ¿O acaso se trata de una nueva imagen de Sagat, ese peleador tailandés del juego virtual Street Fighter?

Nota: Un lector de nuestra página aclara en los comments que la portada italiana es una réplica de la primigenia, la que se publicó en la edición de Anagrama. La pregunta, por supuesto, salta a la vista: ¿Fue Marías quien escogió dicha imagen? ¿Un lapsus? ¿O tuvo que escoger entre esa y otra peor? ¿Otra peor? Impresionante.

QUARK

3 comentarios:

JacoboDeza dijo...

La edición italiana no es otra cosa que la copia de la primigenia española. La portada con la muchacha y la cebra es la edición de bolsillo, pero los buenos lectores de Marías no tenemos esa edición, sino la que apareció en Anagrama o incluso después en Alfaguara. Tampoco tengo una explicación clara, por otro lado, al por qué de la elección: acaso pertenece al mundo onírico, pero ¿precisamente en esta novela? Creo que es el propio Marías el que elige sus portadas originales, así que habrá que preguntárselo a él.

Tyson dijo...

Qué snob, Jacobo Deza. Yo leí la novela en un compacto, pero que tiene el mismo diseño que la edición de bolsillo de Alfaguara. Eso, sin embargo, no me convierte en un lector mediocre de Marías. Es obvio que siempre queremos encontrar algo que nos diferencie del resto de lectores, más aun cuando se trata de nuestro escritor favorito. De todas maneras, gracias por el link en tu página y por el buen dato.

Quark

JacoboDeza dijo...

Piensa que soy Jacobo, o Jaime, o Jacques: un snob de mucho cuidado, en efecto, y espía para el servicio británico. ¿Cuándo has visto un espía leyendo una edición de bolsillo, ni que sea de Ian Fleming?

Un saludo y enhorabuena por la página.