Marías II

Corazón tan blanco es al parecer la novela más traducida de Javier Marías. La primera carátula salió en Anagrama y la pintura ejemplifica una de las primeras escenas del libro, cuando Juan, el narrador, ve desde el balcón a una mujer en la calle mientras su reciente esposa toma una siesta. Una imagen un tanto barroca, llamativa por la mujer desnuda en la cama y un hombre que en vez de mirar hacia la calle está pendiente de ella. La misma escena trató de resaltar la portada de Alfaguara cuando reeditó Corazón tan blanco. En esta ocasión, sin embargo, algo cambia: Juan ya no está pendiente de Luisa sino de la mujer que ve desde el balcón y que está esperando a alguien. El Juan de Alfaguara es más osado, mientras que el de Anagrama se muestra cauteloso, pendiente de que Luisa no despierte. Ambas carátulas pretenden mostrar una escena específica, y si bien lo que cambia es solo la postura de Juan, es interesante resaltar que en la imagen de Alfaguara vemos a un Juan de espaldas, mucho más misterioso y sugestivo que en la carátula de Anagrama, donde tanto su figura como la de su esposa están a la vista. No menos importante es la presencia de la dama en ambas carátulas: en una aparece Luisa, en otra la mujer que espera en la calle. Alfaguara utilizó la imagen primigenia para su edición de bolsillo pero puso otra para la normal, que sin lugar a dudas es una de las mejores dentro de las ediciones publicadas. Pero no es la única. Dos de mis favoritas salieron en Japón y Turquía. La japonesa es colorida, sensual, simbólica. Un lápiz labial blanco está a la altura del corazón de una mujer que lleva un vestido morado. La turca está más apegada a las escenas del libro y nos presenta a una Luisa sobre la cama, preocupada, atormentada quizá, con una mano sobre la cabeza y un perfil del rostro que nos cautiva. La luz tenue, como si proviniese de la luna, le da ese aura marchito, ese toque blanco que el título mismo nos sugiere. Un escalón más abajo está la carátula francesa, pues si bien nos muestran a una Luisa contrastada con el fondo oscuro, vestida de blanco y sobre unas sábanas también del mismo color, la imagen es estática y no sugiere ningún estado de ánimo, salvo el de la tranquilidad de estar durmiendo. Tal vez con la presencia de Juan la carátula hubiese sido mucho más interesante. Un carátula que decepciona es la alemana. Hay que recordar que Marías fue best séller en dicho país, y tal parece que a la editorial solo le importó vender el nombre de Javier Marías que el libro mismo. Hay otra edición alemana, creo que posterior a la primera, menos sencilla que ese fondo anaranjado y con el semblante de Juan, pero tampoco es una buena portada. Las carátulas curiosas son muchas. Está la edición eslovena (¿?), la israelí, con una Luisa desnuda, de cabellos largos y frondosos, aunque parece más la mujer de un troglodita, la rumana, donde pensaron que Javier “Marías” era un profeta religioso, y finalmente la griega con una imagen algo tétrica. Sin embargo, la peor carátula sobre Corazón tan blanco se la lleva otra vez una edición italiana, y esta vez no se copiaron de la original. ¿Qué tienen los italianos contra Marías? En la imagen de la portada vemos un corazón rojo sobre un fondo azul. ¡Sí, un corazón rojo! Para no creerlo.

QUARK

2 comentarios:

Tyson dijo...

En la edición israelí la mujer que aparece es una de las modelos de Diego Rivera fotografiada por Fritz Henle en 1943. Buena, loquitos de Taschen!

LUDO

Waldorf dijo...

viva javier marías !!